lunes, 21 de enero de 2013

Hoy~

He estado hartos días queriendo escribir, pero para ser bien honesta lo he pasado como la mierda este último tiempo, entonces no quiero escribir puros lloriqueos... como ya lo he hecho infinitas veces.
Resulta que hoy hace frío en Santiago, por fin! y es lo que necesitaba para sentarme aquí y querer mover los dedos para algo más que tocar la guitarra o jugar con mi guatita.
De salud vamos súper bien, no me puedo quejar. Gracias a Dios lo que se había vuelto preocupante no era tan terrible, así que por ese lado estamos good. Aún no podemos hacer la ecografía que nos dirá el sexo de mi bebé, ASÍ QUE PAREN DE WEAR CON SUS PREGUNTITAS. El por qué es bien básico, pero lo contaré una vez que haya pasado este tiempo para hacer un análisis más dedicado de la situación. (Sí, implica crítica al sistema de salud, al estado chileno, etc).
Lo que más me preocupa, más que no saber si comprar vestidos o pantaloncitos, es que como mamá quiero saber si guagua está creciendo sin problemas, si necesita algo, si estoy haciendo bien las cosas... lo básico de las preocupaciones en el embarazo.

El verano se ha vuelto pesadísimo para mi. El calor aquí no se aguanta (por eso hoy tengo más ánimo) y lamentablemente no saldremos de Santiago este año. ¿Por qué? por que estoy embarazada. Al principio el inconveniente fueron los exámentes, los controles, bla bla. Pero resultó ser que ya no estoy con la agenda tan apretada y aún así no saldré. Inevitablemente me he sentido culpable en ciertas ocaciones. Culpable de quitarle las ganas a mi vieja de salir e ir al sur como todos los años... o de ya no ser la misma joven que podía ir donde quería siendo súper independiente y esa libertad que solo la juventud nos entrega. Claro, ahora no es lo mismo... tengo la media guata, debo ser cuidadosa con mis comidas, con mis horarios... ya no tengo las mismas energías. No estoy exagerando, a veces una se siente cansada y quiere acostarse un ratito a dormir... y no es algo que yo controle. Y bueno... mi familia... ah, no quiero seguir en el tema.
No me arrepiento de mi bebé y no lo haré nunca, eso sería tremendamente injusto... pero sí ha sido tan difícil asumir todo este cambio, fue un giro demasiado vertiginoso en mi vida.
Sumémosle a todo eso los problemas de pareja que han surgido...
No sé cómo explicar la situación y no creo que deba hacerlo público tampoco... pero todo lo que ha pasado está bastante lejos de lo que creí que sería este preíodo.
Quiero confiar en que solo es un tiempo de tormenta y que todo mejorará... espero que este tiempo separados sirva de algo para pensar, para entendernos, para comprender que ya no somos niños.

Estoy tan inestable emocionalmente... y peor que estar mal es saber que todo lo que sientes le afecta a tu hijo de alguna manera u otra. Mi pobre chinito ha tenido que mamarse todos mis llantos, todas mis noches malas, todas mis penas. Y él solo atina a moverse para que yo recuerde que no estoy sola (por mucho que sienta que es así),que está aquí conmigo escuchándome a cada momento.Y eso ha acrecentado de manera impresionante nuestro lazo... es mi compañero, mi cómplice... a veces hacemos travesuras y comemos cosas dulces que nos encantan... a veces no me deja dormir con sus juegos locos de madrugada... y yo me enojo, pero de ese enojo de mamá con amor.
Me he vuelto una mamona, lo sé. Pero es difícil no serlo con este chiquitito.

Ahora que el día está nublado pienso que cuando Santiago vuelva a estar así mi chinito estará en mis brazos ya... ♥


Bueno, ojalá tenga ánimos de escribir pronto otra vez :) Saludos a todos, ahí se ven.

Pucha, no me aguanté... pero si es niña
le pondré algo rojo para que las pueda usar jajaja

SON TAN TIERNAS SUS TITILLAS *-*


1 Lector (es):

La ALe dijo...

Eres una exquisa Nino....

Sus zapatillas funk son lo mejor.

Y tranqui... nada (NADA) que una patadita del pequeñin no convierta en sonrisa.

Besos!!!